Ayer se conmemoró el aniversario del nacimiento del que fue definido como «la traición más brillante de la historia del jazz»

«El silencio es el ruido más fuerte, quizás el más fuerte de los ruidos.»

Miles Davis

Miles Davis es mucho más que un músico de jazz. Es un verdadero icono cultural y un fenómeno de masas en el mundo de la música jazz, incluso entre aquellos que no sabrían diferenciar el bebop del estilo fusion. Esto puede parecer extraño, teniendo en cuenta que Davis forjó su carrera a partir del desafío que propuso tanto a la crítica como al público en general —sus creaciones constituían unas exigencias verdaderamente desbordantes—, pero es tan solo una paradoja más de las múltiples asociadas a este artista mercuriano.

Miles Davis empezó a tocar en el innovador quinteto de Charlie Parker alrededor del año 1940, y hasta su muerte en 1991, Davis estuvo a la vanguardia de cualquier acontecimiento significativo en el jazz, desde el bebop hasta la fusión. Davis, compositor y trompetista, grabó desde siempre con los mejores interpretes del momento. Además, lo hizo mucho antes de convertirse en una estrella; ya entonces, los grandes maestros del momento lo elegían y lo eligieron siempre a él. Y después, cuando ya era un músico destacado dentro del panorama musical, era él quien llamaba a músicos que destacaban en diferentes instrumentos. Así, de las bandas que fundó Miles Davis salieron jazzmen muy importantes, como por ejemplo John Coltrane (de 1955 a 1961), uno de los artistas más emblemáticos continuadores de la obra de Davis, que alcanzó la fama por revolucionar la música con su free-jazz y composiciones tan recordadas como la espléndida A love supreme.

Así mismo, junto al trompetista Davis muchos otros adquirieron prestigio; por ejemplo, en In a silent way figuran tres de los grandes pianistas (Chick Corea, Herbie Hancock y Joe Zawinul), el guitarrista más conocido de los años 70 (John McLaughlin) o un gran saxofonista como Wayne Shorter. Este disco constituye un ejemplo paradigmático de cómo la música que salía de Miles Davis era fundamentalmente colectiva —su propia trompeta no destacaba más que el resto de instrumentos.

Miles Davis

(Alton, Illinois, Estados Unidos, 25-V-1926 – Santa Mónica, California, Estados Unidos, 28-IX-1991). Músico y trompetista de jazz estadounidense. Hijo de un dentista, nació en el seno de una familia acomodada, que gozaba de una buena posición social. Cuando tenía un año de edad, la familia se trasladó a East St. Louis, donde su padre poseía una granja de 80 hectáreas. Allí, en la escuela secundaria, empezó a tocar el violín; pero, a los 13 años, su padre le regaló una trompeta, el instrumento al que dedicaría toda su vida. Con 16 años empezó a tocar como aficionado en la banda de Eddie Randall y, dos años más tarde, logró entrar en la célebre orquesta de Billy Eckstein, junto a músicos de la talla del trompetista Dizzy Gillespie y el saxofonista Charlie Parker.

Tras graduarse, en 1945, decició irse a Nueva York para matricularse en la prestigiosa Julliard School of Music, centro que abandonó rápidamente por considerarlo excesivamente académico y formalista, alejado de la realidad de la música negra de la famosa Calle 52, cuna del jazz neoyorkino. Dedicó su tiempo a tocar y experimentar junto a Parker y Gillespie, y a finales de los años 40 ya había alcanzado una madurez que lo situaba a la altura de los grandes del momento. Fue en 1949 cuando Davis dejó el grupo de Parker y alcanzó una identidad independiente del gran saxofonista, al crear un estilo de acompañamiento basado en mezclar sonido y silencio, que pronto se convertiría en el sello… >> Si quieres seguir leyendo más sobre la vida de Miles Davis entra en Gran Enciclopeida Iberoamericana

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