Alejandro III Rey de Macedonia, más conocido como Alejandro Magno, cambió, por si solo, la naturaleza de la edad antigua en poco menos de una década

Alejandro nació el 22 de Julio de 356 AC. en Pela (Macedonia). Fue Rey de Macedonia, hijo de Filipo II y de Olimpia. Educado por Aristóteles, inició su reinado a los veinte años. Aun que heredó un reino poderoso éste era muy volátil, pero Alejandro enseguida trató con sus enemigos y reafirmó el poder macedonio en Grecia: un año más tarde era el amo de Grecia tras vencer a Tebas y Atenas; a continuación se lanzó a conquistar el gran Imperio Persa.

 

Continuando los proyectos de su padre, preparó con sus generales una expedición contra los persas. El instrumento de esta prodigiosa empresa fue el ejército creado por Filipo; su poder consistía en gran parte en la falange, el cuerpo selecto compuesto por infantes de estatura media y de constitución robusta. Iban armados de lanzas de cinco metros y medio de longitud – las sansas­–, lo que constituía una ventaja indudable ante el enemigo. Eran soldados feroces y brutales, a quienes Alejandro apreciaría siempre por su voluntad y valor, así como por su increíble capacidad para soportar pruebas de cualquier género.

 

 

Contra viento y marea, Alejandro, dirigió su armada y condujo a su ejército a la victoria a través de todos los territorios por los que pasaban a través de Asia Menor, Siria y Egipto, sin sufrir una sola derrota. El joven rey, se había convertido en el líder de los griegos, en el señor de Asia Menor, en faraón de Egipto y “Gran rey de Persia” a la temprana edad de 25 años.

 

Los siguientes años, en su calidad de rey, comandante, político, erudito y explorador, Alejandro dirigió su ejército por miles de millas, al paso de las cuales fundaron más de 70 ciudades – entre las cuales figura Alejandría (332-331 AC.)–, creando, así, un imperio que se extendía por tres continentes y que cubría alrededor de dos millones de kilómetros cuadrados. Toda la zona desde el oeste de Grecia, el norte del Danubio, el sur de Egipto y la zona del este hasta el Punjab indio, fue unida en una amplia red internacional de comercio. Esta zona estaba unificada gracias a una lengua común y a la cultura griega, además, Alejandro adoptó costumbres extranjeras con la intención de gobernar mejor a toda la gran diversidad de sujetos que poblaban sus territorios.

 

Fue reconocido como un genio militar, a pesar de su apasionada personalidad y sus excesos de cólera que no le dejaban alcanzar el total dominio de sí mismo y la prudencia que caracterizaba al griego clásico. El abuso del vino lo arrastró cada vez con más frecuencia, a bacanales desenfrenadas, y sus violentos accesos de cólera le llevaron a realizar acciones sangrientas e irreparables. No obstante su naturaleza generosa, sensible a la amistad y capaz embelesar a cualquiera, le confirió un sólido ascendiente sobre sus hombres.

 

 

Entre sus proezas y batallas más destacadas cuentan: la victoria contra Darío III, primero a orillas del Gránico (334), y luego en Isso (333); a continuación entró en Siria, sometió Fenicia (332) y conquistó sin resistencia Egipto, donde fundó Alejandría (332-331). Durante una nueva campaña aplastó al poderoso ejército de Darío (331) más allá del Tigris y penetró en el corazón del Imperio persa, ocupando Babilonia, Susa y Persépolis e incendiando esta última. Tras la desaparición de Darío, Alejandro se apoderó de las regiones de Sogdiana y Bactriana y fundó numerosas ciudades con el nombre de Alejandría. Atravesó el Indo y venció al rey indio Poros (326), después de lo cual tuvo que regresar a Susa para apaciguar el descontento de sus extenuadas tropas. Allí tomó como segunda esposa a Estatira, hija de Darío III. Al año siguiente murió en Babilonia. Tras su muerte, su imperio, que había recibido un gran impulso económico y cultural, se derrumbó, pero la helenización perduró mucho tiempo.

 

Este artículo pertenece a la colección Historia Universal de la Gran Enciclopedia de España. Puedes consultar el artículo El sueño de Alejandro Magno o consultar la biografía de otros personajes destacados dentro de la Historia Universal.

 

También tienes a tu disposición en la Gran Enciclopedia Iberoamericana el artículo sobre Alejandro Magno o encontrar imágenes sobre la batalla, como la que sigue, en Mienciclo Image Experience.

 

 

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