Fallece Dolly Parton, la estrella que evitó las trincheras políticas sin renunciar a alzar la voz

Dolly Parton, la cantante, compositora y actriz que emergió de una familia pobre en las montañas de Tennessee para convertirse en una de las principales estrellas de la música estadounidense, murió el martes a los 80 años en Nashville tras «afrontar con valentía una breve batalla contra el cáncer», según confirmaron sus representantes en un comunicado enviado a la revista People. La superestrella falleció en el Centro Oncológico Vanderbilt-Ingram de la capital de Tennessee, rodeada de sus seres queridos, adonde había ingresado el viernes anterior tras cuatro días hospitalizada. Su equipo no precisó qué tipo de cáncer padecía, aunque la revista TMZ había informado que la artista fue hospitalizada por problemas renales y autoinmunes.

Su popularidad conquistó a millones durante generaciones y atravesó algunas de las divisiones culturales y políticas más profundas de las últimas décadas, mientras ella lograba la difícil hazaña de hablar de los temas que le importaban sin dejarse arrastrar por la política partidista en un país cada vez más polarizado.

Dolly Parton construyó, a lo largo de más de seis décadas, una de las trayectorias más completas y duraderas del entretenimiento estadounidense: cantante, compositora, actriz, productora, escritora y empresaria, con más de 100 millones de discos vendidos en todo el mundo.wikipedia

Los inicios y el ascenso musical

Parton publicó su primer álbum en 1967 y, poco después, saltó a la fama gracias a su colaboración con el también cantante de country Porter Wagoner en la televisión y los escenarios durante los años sesenta. Esa exposición televisiva le dio la base para lanzarse en solitario y consolidarse como compositora, un oficio en el que dejó una huella descomunal: escribió más de 3.000 canciones a lo largo de su vida.wikipedia+3

Entre sus composiciones más emblemáticas figuran Coat of Many Colors, Jolene y, sobre todo, I Will Always Love You, tema que ella misma llevó al número uno de las listas country en dos ocasiones distintas —en 1974 y de nuevo en 1982, tras aparecer en la película The Best Little Whorehouse in Texas—, convirtiéndose en la primera artista en lograr el número uno dos veces con la misma canción. Años más tarde, esa misma pieza se transformaría en un fenómeno global gracias a la versión de Whitney Houston, que vendió 40 millones de copias en todo el mundo.wikipedia+1

En 1977, su álbum Here You Come Again marcó su gran cruce hacia el pop mainstream y le valió su primer Grammy. A lo largo de su carrera acumuló 49 álbumes de estudio, 41 discos situados en el Top 10 de las listas country —un récord para cualquier artista— y 25 canciones número uno en las listas country de Billboard, marca que comparte con Reba McEntire como la más alta entre artistas femeninas.wikipedia+2

El salto a Hollywood

Parton debutó en el cine en 1980 con 9 to 5 (Cómo eliminar a su jefe), una comedia satírica sobre las reivindicaciones salariales de un grupo de secretarias que reflejaba su propia filosofía sobre la igualdad laboral. La cinta, protagonizada junto a Jane Fonda y Lily Tomlin, fue un éxito rotundo, y el tema homónimo que compuso para la banda sonora se convirtió en un himno feminista, además de darle su primera nominación al Oscar.elespanol+1

Ese debut abrió la puerta a una carrera cinematográfica constante: coprotagonizó The Best Little Whorehouse in Texas (1982), Rhinestone (1984) junto a Sylvester Stallone, Steel Magnolias (1989) —uno de sus papeles más aclamados, junto a Julia Roberts y Sally Field—, Straight Talk (1992) y Joyful Noise (2012), entre otras. En total, fue nominada dos veces al Oscar y varias más al Globo de Oro.wikipedia+2

Un imperio propio: Dollywood y los negocios

En 1986, Parton cumplió uno de sus sueños más personales al abrir Dollywood, su propio parque temático en Pigeon Forge, Tennessee, situado en la base de las Great Smoky Mountains, muy cerca de donde había crecido. El parque, construido sobre el emplazamiento de una atracción anterior llamada Rebel Railroad, se convirtió con los años en el eje de un pequeño imperio de ocio que incluye hoteles, un parque acuático y otras atracciones, y que hoy sigue siendo uno de los destinos turísticos más visitados de Tennessee.biography+2

Su instinto empresarial no se limitó al entretenimiento: también incursionó en la escritura de libros, la producción musical y televisiva, y diversas iniciativas filantrópicas, entre ellas su célebre programa de alfabetización infantil, que distribuye libros gratuitos a niños de todo el mundo.

Una carrera sin bandera política

Parton, quien deja canciones como JoleneI Will Always Love You y 9 to 5, y más de 100 millones de discos vendidos, tuvo una carrera de más de seis décadas como una de las figuras más conocidas de la cultura estadounidense, durante las cuales nunca se tiñó de rojo republicano o azul demócrata, pero tampoco se quedó callada. Nació en 1946 en las montañas de Tennessee, en una familia de 12 hermanos que ella misma describió como extremadamente pobre, y llegó hasta los mayores escenarios y Hollywood para construir un imperio alrededor de su nombre.

A lo largo de su carrera, la artista se negó rotundamente a elegir entre republicanos y demócratas o a respaldar candidatos, asegurando que tenía seguidores de todo el espectro político y que ella no era quién para decirles cómo votar o pensar. «Todo el mundo sabe que yo no hago política», dijo en 2017, a raíz de una polémica aparición en los premios Emmy junto a Jane Fonda y Lily Tomlin, sus compañeras de reparto en 9 to 5 (1980). Ambas lanzaron críticas interpretadas como dirigidas a Donald Trump —Fonda habló de un jefe «sexista, egocéntrico, mentiroso e hipócrita» y Tomlin remató que aún se negaban a ser controladas por alguien así—, a las que Parton evitó sumarse.

Dos años más tarde, en una entrevista con The Guardian, explicó su filosofía: «Si tengo algo que decir, lo diré, pero no quiero que me arrastren a ello». Reconoció que tenía opiniones políticas, pero prefería no difundirlas si eso significaba perder la mitad de su público. «Respeto demasiado a mi público», dijo, añadiendo que un artista podía «arruinar una carrera por hablar».

Mantener esa línea no siempre fue sencillo. En 2016, en plena contienda entre Hillary Clinton y Trump, dijo a The New York Times que Clinton estaba «muy calificada» y que la apoyaría si ganaba, comentario que varios medios interpretaron como un respaldo demócrata. Parton emitió después un comunicado aclarando que no había respaldado a ningún candidato y que su frase había sido sacada de contexto.

Esa misma cautela la llevó a rechazar, hasta en tres ocasiones, la Medalla Presidencial de la Libertad: dos veces ofrecida por la primera Administración Trump —declinada por la enfermedad de su marido y luego por la pandemia— y una tercera por la Administración Biden en 2021. «Ahora siento que, si la acepto, estaré haciendo política», explicó en el programa Today. Nunca recibió la medalla. El martes, tras conocerse su muerte, Trump ordenó mantener la bandera a media asta en la Casa Blanca en su honor.

Posiciones firmes en temas sociales

Pese a su aversión a vincularse con un partido, Parton fue clara en causas concretas:

  • Matrimonio igualitario: lo apoyó incluso antes de que el Tribunal Supremo lo reconociera. «Simplemente amo a todo el mundo por lo que es. No se supone que debamos intentar cambiar a las personas. Debemos permitirles ser quienes son y amarlas como son», dijo.
  • Derechos trans: cuando surgieron leyes sobre qué baños podían usar las personas transgénero, afirmó que todos debían ser tratados con respeto: «No juzgo a las personas. Espero que todo el mundo tenga la oportunidad de ser quien es».
  • Racismo: en 2020, tras la muerte de George Floyd, dijo a Billboard que «por supuesto que las vidas negras importan. Todo el mundo importa». Ese mismo año eliminó la palabra «Dixie» del nombre de uno de sus espectáculos por su asociación con los confederados.
  • Igualdad de género: se definió feminista en el sentido de apoyar a las mujeres, aunque aclaró que no iba a marchar ni a ponerse «una etiqueta». Defendió el principio de «igual salario por igual trabajo».

Quizás su declaración más contundente llegó en clave musical, con el tema World on Fire (2023), que critica a los «políticos codiciosos, presentes y pasados»: «Yo no soy de hablar mucho ni de alzar la voz, pero eso no significa que no esté al tanto (…) ¿Cómo podemos sanar esta gran división? ¿Nos importa lo suficiente como para intentarlo?». Cuando le preguntaron a qué político se refería, respondió que «a todos», y lamentó que muchos se preocuparan más «por el partido que por la gente». Aun así, insistió en que no era un tema partidista: «No soy política. Odio la política».

Los últimos meses

La salud de Parton se había deteriorado visiblemente en el último año, coincidiendo con la muerte de su esposo, Carl Dean, en marzo de 2025, tras 60 años juntos. En septiembre de 2025 pospuso una serie de conciertos en Las Vegas por problemas de salud no especificados, y en mayo había hablado de «cálculos renales» y problemas en sus sistemas inmunológico y digestivo. Esa misma situación le impidió asistir en persona a los Premios de los Gobernadores de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas, donde recibió un Oscar honorífico que aceptó mediante un mensaje grabado.

Poco más de una semana antes de morir, faltó a una presentación programada en Dollywood, el parque temático que construyó cerca de su ciudad natal, alegando mareos y deshidratación. Días antes de su fallecimiento declaró a People: «Todavía tengo muchas cosas que quiero lograr, así que voy a seguir trabajando todo el tiempo que pueda para verlas hacerse realidad».

Su sobrino Bryan Seaver, hijo de Cassie Parton y jefe de seguridad de la cantante, confirmó la noticia en un vídeo publicado en el Instagram de la artista, cumpliendo su deseo expreso de anunciarlo así: «Dolly vivió en la luz y está en los brazos de Jesús, donde seguramente la recibirán Carl, sus padres y muchísimas otras personas que la cuidaron y anhelaron encontrarse con ella en el cielo»